Jorge, ¿Podría contar, cómo llegaron sus padres a México?

Esta es una historia interesante, porque mi papá es sacerdote maronita y como tal lo envían a México para servir a la comunidad maronita.

Cuando está aquí, estalla la guerra falta de comunicación con el Líbano.

Nosotros en el Líbano y él aquí y en la primera oportunidad que se logra firmar la amnistía, lo primero que hace mi papá es decirle  a mi mamá que deje todo y que se  traiga a mis 4 hermanos y a un hermano de mi papá que estaba enfermo y que nos viniéramos hacia Nueva York.

Entonces tomamos el primer barco que salió, el cual era un carguero egipcio que no tenia estabilizadores y solamente se guiaba con el ritmo las olas.

Estuvimos durante un mes de travesía, ya que este barco tenia que ir sorteando todas las bombas marinas que se habían dejado con motivo de la guerra y al cabo de un mes llegamos a Nueva York, en donde mi papá nos estaba esperando.

Llegando allá nos recibió y estuvimos con unos familiares de él, pero mi papá ya estaba radicado en México y había llegado en coche para recibirnos, de ahí tomamos un tren a Laredo y él nos espero en ahí para posteriormente trasladarnos a México.

 

¿Cómo ha influido el legado Libanés en el desarrollo de su persona y su actividad como empresario?

Es muy difícil en poco tiempo decir que significa el que a un árbol le corten sus raíces y lo trasladen a otro campo.

Nosotros éramos chicos,  yo tenia 5 años y medio cuando vine a México,  yo nací en le Líbano y obviamente la confrontación en el Líbano nos hacia creer que llegar a América, era llegar a un paraíso en donde se barría el dinero  y todo se tenía fácil.

Cuando llegamos con otras costumbres, con pantalones cortos, recibíamos burlas de los que sí usaban pantalones largos en donde no hablábamos el idioma recibíamos burlas.

Poco a poco nos fuimos imponiendo, a veces con los puños, otras más con el convencimiento,  con bondad, generosidad y compartir con ellos lo que nosotros llevábamos en la escuela, así, fuimos integrándonos a la comunidad.

A mí ,me metieron en una escuela pública en la Benito Juárez en el primer año de primaria, entonces, fue una experiencia extraordinaria que me ha dado siempre una llamada de atención  y sobre todo de gratitud, por que entonces uno al principio no entiende, lo que significa que un país le abra los brazos a los que vienen emigrando de un país donde las condiciones no se los permiten.

Donde las condiciones económicas, van buscando mejores cimientos, y de repente te encuentras con un país que te recibe y permite educarte en sus escuelas, lo que mi padre se refería con la gratitud que le debemos a México, lo fui entendiendo cuando me integré, mostré crecimiento en las escuelas públicas, estuve en varias, y culminé mi educación en la UNAM, en la facultad de derecho donde posteriormente hice un doctorado y México brinda condiciones magníficas de estudio.

Y yo la liga que traigo con Líbano la traigo con el alma, pero la conexión que tengo con México la traigo en el corazón.

Esta dualidad de nacionalidades te hace especial, simplemente en la composición de ADN es diferente la estructura globular  a diferencia de la occidental, y se convierte en una mezcla sólida, de gratitud, de amor hacia México y de recordar del país del que vienes.

Si tu haces una remembranza del barco donde íbamos con chalecos sin saber si se hundiría o no, pero llegamos a un país donde creen en la gente de bien, buena como lo era.

Para mi es la una hermandad extraordinaria , nosotros éramos aglutinados en nuestra familia y ahora en día la comunidad libanesa ya no se reúne como antes pero siempre existe el vínculo en la descendencia.

Yo siempre he tenido la inquietud periodística, soy el presidente del consejo de la administración de Crónica.

Cuando estaba en la facultad de derecho, fundé el periódico UNAM y la revista UNAM, que fue muy bien recibida, después mi tío Alfredo Kahwagi que tenía El Zócalo, El diario de la nación , pues era conocido en el medio periodístico , tiempo después se pone en venta el Excelsior y La Crónica.

Y me dirigí por La Crónica, era un periódico con buen formato que servía a la comunidad. Era joven pero ahora ya cumplimos 17 años y poco a poco nos hemos ido ramificando, La Crónica de Hidalgo, , La Crónica de Chihuahua ,  La Crónica de Jalisco y tenemos unas grandes experiencias, porque servir a la sociedad siempre da satisfacción, hemos abierto nuestras páginas a cualquier pensamientos, abrimos sección de ciencia y tecnología donde CONACID publica y los académicos se pueden comunicar entre si.

Y  poco a poco fue imponiendo esta forma de hacer periodismo y ahora estamos bien reconocidos, yo estoy muy contento y cuando entregamos los premios Crónica me siento orgulloso por premiar valores, científicos que han aportado algo a la sociedad.

Y es gente que aprecia el reconocimiento a los valores, tenemos un noticiero en TV mexiquense y este orgullo me vuelve a mis raíces que están en el Líbano pero mi tallo, mis hojas y mi fruto están en México. Es un periódico que sirve a México con colores para México.

La sociedad mexicana es plural y va en todas las escalas, y cuando mandas un mensaje es suficiente para germinar una semilla . es importante para nosotros mandar veracidad y valores, entonces somos más los que recibimos las buenas y tener que ser alarmistas y amarillistas.

 

¿Qué sigue, qué proyectos vienen?

Nos estamos expandiendo, y nuestro siguiente paso son los medios electrónicos, es difícil, la barrera de entrada es grande  y las inversiones altas,  pero seguiremos caminando, ya aprendimos caminando hemos encontrado manos que nos empujan y nos jalan.

En el golf un día juegas perfecto y otros se necesitan cambios , es un deporte apasionante y me ha dado la oportunidad servirles como presidente de la federación, y nuestra mayor lucha es demostrar lo que un campo de golf representa, porque es un patrimonio ambiental que debe tener ayuda y comprensión por las autoridades , con varias hectáreas donde cambiamos el dióxido de carbono por oxígeno, cuidamos el agua a que regrese a los mantos acuíferos y respetamos la fauna , donde todo tiene cabida.

Hay que hablar de lo bueno que México tiene, hay que hacer una relación diplomática, política, y social, ya vi los avances de la revista electrónica, me impresiona, es un trabajo editorial interesante, muy profesional que es un gran esfuerzo económico, porque hay que hablar bien de México y se está haciendo una buena labor por México.

Muchas Gracias por sus palabras.   Encantado gracias a ustedes.